Newsweek publicó hace unos días, en su sitio en línea, extractos de una entrevista con Allan Brandt, profesor de historia de la medicina en Harvard y autor de un libro cuyo título podría traducirse como: El siglo del cigarrillo: el ascenso y caída y persistencia letal del producto que definió a Estados Unidos.
Brandt fue entrevistado porque hace unos días, el senador Frank Lautenberg presidió hace un par de semanas una audiencia a propósito del concepto, digámosle así, de los cigarrillo light y ultralight.
Mucha gente compra todavía hoy cigarrillos light bajo la idea de que son menos dañinos, menos letales que los cigarrillos normales. La audiencia dejó en claro una cosa: al menos desde 1975, las empresas del tabaco han sabido que quienes fuman cigarrillos light inhalan tanto alquitrán y nicotina como quienes fuman cigarrillos normales.
Así lo reveló un escrito interno de la empresa que Lautenberg sacó a relucir durante la audiencia.
Conste: el asunto grave es el volumen inhalado, no el contenido de nicotina y alquitrán en los cigarrillos light. Pues merced a un mecanismo llamado “de compensación”, los fumadores light inhalan más profundamente y acaban igual de afectados.
El extracto incluye algo que podría indicar cuál será nuestro futuro próximo. El año pasado, la jueza Gladys Kessler ordenó a las tabacaleras dejar de usar las palabras light y ultralight en las cajetillas de cigarrillos, tanto en sus productos locales como en los de venta al extranjero.
¿Qué ocurrió? En palabras de Brandt, las tabacaleras “combatieron el veredicto con dientes y uñas”. Han ido a los tribunales y seguirán peleando mientras crean que tienen una buena oportunidad de ganar.
Lo preocupante, desde estas latitudes, es la declaración con la que cierra la nota de Newsweek. Dijo Brandt:
“El campo de batalla se está volviendo global. Ahora que la gente en las sociedades más opulentas y bien educadas están dejando de fumar, la industria del tabaco es muy agresiva en la búsqueda de nuevos mercados”.
Por eso en México las tabacaleras, que desean vender la idea de “Convivencia en armonía” (que por cierto evidencia que siempre se habían podido hacer cosas para reducir la propagación del humo) al sentir que se les va el camión, anuncian una ola de amparos. Supongo que amparos light.