Un nuevo embate ha lanzado la ultraderecha mexicana contra los libros de texto gratuito que se utilizarán en el próximo ciclo escolar de secundaria que inicia a fines de este mes. Como en años anteriores, el blanco es el libro de Biología del primer año por su capítulo dedicado a la educación sexual.
En un desplegado a plana completa en uno de los principales diarios del país, agrupaciones como “A favor de lo mejor” manifestaron ayer que los libros de texto “promueven” el inicio de la vida sexual temprana entre adolescentes en lugar de educar.
Utilizando un lenguaje pseudocientífico con argucias retóricas y mentiras, piden “rigor científico” al tiempo que propagan falsedades como si fueran verdades absolutas. Carentes no sólo de los más elementales principios científicos, sino con evidente falta de información básica y sin ningún principio ético, manifiestan que la homosexualidad tiene bases biológicas, que a la masturbación sólo debe concebírsele como un hecho médico, que la píldora de emergencia es abortiva, que el condón no es el mejor método anticonceptivo y de sexo seguro, y que el embarazo inicia a partir de la fecundación del óvulo por el espermatozoide. Mentiras que buscan confundir.
Mentiras que quieren sustentar una ideología de claros principios mágicos-religiosos con el uso tramposo de términos biomédicos. Mentiras que se quieren escudar tramposamente en la ciencia.
Cada una de estas mentiras se merece un análisis exhaustivo, pero me voy a centrar en uno: el uso del condón. De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, el uso del condón reduce 3 por ciento cada año el número de embarazos no deseados y previene cerca del 60 por ciento de los casos de transmisión de VIH y otras enfermedades de transmisión sexual.
Infinidad de estudios recomiendan la promoción del preservativo desde edades cada vez más tempranas, pues esto ha salvado miles de vidas en todo el mundo y seguirá haciéndolo.
Es una obligación del Estado promover la mejor educación sexual posible entre la población sin ningún tinte religioso. El Estado mexicano es laico y se debe basar en principios verdaderamente científicos.
Si bien es cierto que se pueden mejorar los libros de texto, también es cierto que estos grupos conservadores quieren engañar al país. Les gustaría imponer su ideología en las escuelas públicas y pretenden educar con mentiras y pseudociencia.