En agosto del próximo año el gobierno mexicano tendrá la oportunidad de presumir la realización de la XVII Conferencia Internacional del Sida, que para los organizadores es una forma de presionar para que el país se ponga a trabajar en un tema que debería ser de seguridad nacional.
Este evento es la puerta de entrada a Latinoamérica para que discuta y analice desde todos sus ángulos un problema poco reconocido y, por lo tanto, combatido, en nuestro país y en la región.
En la IV Conferencia Internacional sobre Patogénesis, Tratamiento y Prevención del Sida, que se celebra esta semana en Sydney, Australia, se han dado a conocer algunos datos mundiales que junto con información proporcionada por Luis Soto, del Instituto Nacional de Nutrición y codirector del evento que se llevará a cabo en la Ciudad de México en 2008, muestran un panorama alarmante del VIH/sida.
Anthony Fauci, de los Institutos Nacionales de la Salud de Estados Unidos, señala que por cada paciente que recibe atención médica hay seis nuevos infectados, o que cuando el tratamiento con antirretrovirales es interrumpido el virus se fortalece y la enfermedad se agudiza.
Lo anterior nos muestra el riesgo que corren los casi 19 mil enfermos mexicanos atendidos en el IMSS, que ven interrumpido su tratamiento por falta de medicamentos que el Gobierno federal espera adquirir con recursos del Fondo de Desastres Naturales.
Soto afirma que mientras en México el tratamiento mensual para un enfermo de sida tiene un costo aproximado de cinco mil pesos, en Guatemala con los mismos medicamentos cuesta mil pesos. Algo tendrá que hacer el gobierno mexicano para que los precios de las farmacéuticas bajen y asegurar partidas presupuestales para tal propósito.
Actualmente se venden 23 medicamentos, pero hay toda una batería más en preparación, entre los que destacan los inhibidores de proteasa, de integrasa, de entrada, y las investigaciones con vacunas, nueve de ellas que se están desarrollando en diversas partes del mundo y que arrojarán sus primeros resultados a finales de 2007 y que, de prosperar, serán neutralizadores de la enfermedad, no inmunizadores.
Se estima que hay poco más de 40 mil enfermos de sida atendidos en México y otros 200 mil infectados de VIH, pero si no se ataca el asunto de la prevención, esta enfermedad será uno de los principales problemas de salud en este siglo: una muestra de ello es que en los últimos nueve meses se reportaron seis mil casos nuevos. Aún no se sabe por qué.