El ombligo de Edipo

Horacio Salazar ha reunido en once viñetas interesantes relatos sobre la historia de la ciencia. Gracias al empleo de un lenguaje sencillo, un mundo que el público en general considera hermético se convierte en un tema fresco e interesante. El autor describe el origen de las principales teorías científicas, forjadoras del pensamiento contemporáneo. El título de la obra alude a una curiosa interrogante, difícil de resolver, ¿Adán y Eva tenían ombligo?
A partir de este planteamiento se desarrolla una serie de relatos basados en las dos raíces del conocimiento: la ciencia y la religión. Aunque ambas desconfían una de la otra, las une su búsqueda del conocimiento y de la estabilidad existencial. Efectivamente, Edipo no habría sido capaz de contestar los enigmas de la Esfinge si no hubiera contado con la acumulación de conocimientos de las generaciones precedentes. El ombligo de Edipo es “un muestrario parcial de las muchas veredas por las cuales ha transcurrido la ciencia”. Pero no por el afán de ser sencillo para los lectores, el autor descuida sus fuentes; por el contrario, a lo largo de sus páginas hay citas de Roland Barthes, Walt Whitman o Francis Bacon. Por cierto, no por tratarse de mentes brillantes estos personajes lograron esquivar los prejuicios y la rigidez de cerebros menos lúcidos y envidiosos. A Kepler se le consideraba un pedagogo mediocre; en el colmo de la ironía, se ganaba la vida elaborando horóscopos.
La ciencia no escapó a la influencia de su tiempo. Cabe recordar que la medicina, antes de la explosión racionalista, estaba ligada a la astrología y a la religión. Entre los planteamientos del autor destaca el papel de la filosofía en la evolución del pensamiento racional.
Horacio Salazar no se olvida de tratar la estancia de Humbolt en México, hecho con el cual se inició la tradición de las ciencias exactas en nuestro país. Figuras como Paracelso tuvieron que sostener una lucha intensa con el fin de liberar a la medicina de sus errores. Paracelso incluso tuvo la osadía de dar su cátedra de medicina en alemán y no en latín con la finalidad de difundir el conocimiento entre el vulgo. Éstas y muchas otras historias más lograrán entretener al lector, que no podrá dejar de leer el libro hasta el final.
[Texto de la presentación en el sitio web de Random House Mondadori.]
Periodismo Científico
21/04/2007



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