Camarones mirones
Sabemos que nuestros sentidos no son iguales que los de nuestros compañeros de planeta: por ejemplo, los perros pueden escuchar silbatos ultrasónicos (ya no digamos los murciélagos) y algunas aves usan la polarización de la luz para navegar. Pero nada como el peculiar camarón australiano que lleva el nombre de Gonodactylus smithii.
Andrew White, físico cuántico australiano, y Sonja Kleinogel, bióloga marina suiza, unieron sus talentos para describir la visión singular de este crustáceo que habita en el gran arrecife coralina de Australia.
Llamado camarón mantis, este animal es bien conocido por los buzos, que le dicen “rajador de pulgares” en alusión a su agresividad y a lo afilado de sus tenacillas. Pero nadie habría imaginado que sus diminutos ojos tienen capacidades insólitas.
Para empezar, como los camaleones, estos camarones pueden mover cada ojo por separado. Son capaces de captar el infrarrojo y el ultravioleta. Si nosotros vemos el mundo en tres colores primarios, ellos lo perciben en 11 ó 12 colores. Y por si lo anterior fuera poco, Gonodactylus smithii puede ver propiedades del mundo que nosotros sólo podemos imaginar.
Específicamente, estos camarones son capaces de detectar cuatro tipos de polarización lineal y dos de polarización circular.
Dicho en términos simples, esto significa que los crustáceos pueden ver con mucha sensibilidad en qué dirección y con qué intensidad oscila la luz.
¿Para qué les sirve esta capacidad insólita (es la primera especie en la que se encuentra una vista tan poderosa)? De hecho les es muy útil, “porque la luz natural puede variar desde fuertemente polarizada, como el resplandor que despiden la nieve o el agua, hasta no polarizada, como la del Sol”, dijo White. “Cualesquiera cambios en la cantidad de polarización le dicen instantáneamente al animal que algo está ocurriendo”.
Por ejemplo, entre su dieta hay animales más pequeños que son casi transparentes. Si su vista fuera como la nuestra, ni siquiera podrían verlos en el mar. Pero como los dichos animalitos están repletos de azúcares, reflejan luz fuertemente polarizada. Para los camarones, dijo White, deben ser casi “como arbolitos de Navidad”.
Y además cabe la posibilidad de que estos camarones mirones utilicen la polarización de la luz como señal de cortejo sexual. ¡Qué maravilla!
Horacio Salazar
14/05/2008





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