¿Y la tecnología para Pemex?

Luego de inundar los medios con spots sobre el “tesoro en aguas profundas” con la tesis central de dotar a Pemex con “tecnologías de punta”, lo menos que se podía esperar de las cinco iniciativas enviadas por Calderón al Senado era una serie de propuestas tendientes a que la empresa fortaleciera su desarrollo tecnológico. Pero no fue así.

Este “argumento” repetido no sólo en la exposición de motivos de las iniciativas sino también en los diagnósticos, en el Programa Sectorial de Energía y en declaraciones de funcionarios, fue abandonado por el propio gobierno a la hora de proponer modificaciones a las leyes.

Se habla mucho de las carencias tecnológicas de Pemex, pero no se plantean soluciones. Se le compara con otras compañías, pero se omite decir que el éxito de las petroleras extranjeras obedece a su inversión en nuevos conocimientos, nuevas tecnologías, innovación y descubrimientos.

Durante 2007, de acuerdo con indicadores de la Comisión Europea, ExxonMobil destinó 9 mil 500 millones de pesos a este rubro; Petrobras, más de 9 mil 300 millones; Schlumberger, 8 mil millones; Petrochina, más de 7 mil millones; Gazprom, 6 mil 500 millones…

¿Por qué en las iniciativas no se estableció la obligación de destinar el 10 por ciento de los excedentes petroleros para investigación? ¿Por qué no se orientó otro 5 ó 10 por ciento a la formación de ingenieros y tecnólogos, o a la creación de nuevos centros de desarrollo e innovación? Este asunto quedó reducido a una simple justificación discursiva y mediática ¿Cuáles son, entonces, las verdaderas razones de estas reformas?

El creer que la tecnología simplemente se compra o se contrata pero no se genera es un planteamiento equivocado que ya ha demostrado su fracaso y que va en contra de las directrices que rigen a las empresas modernas en todo el mundo. Si se le apuesta a esta “política” lo único que se logrará será menor competitividad, mayor dependencia y la pérdida de soberanía.

Los legisladores todavía pueden corregirla; si no lo hacen, la pretendida reforma resultará en uno más de los yerros nacionales, que se sumará a la larga lista de absurdos que rodean la supuesta modernización de Pemex, y en las que destacan su quiebra a causa del pago excesivo de impuestos al propio gobierno o el hecho de que Camilo Mouriño (que presuntamente traficó influencias para obtener jugosos contratos con la petrolera) sea uno de sus principales cabilderos de la iniciativa.

Todavía no tenemos votos
 

Enviar un comentario nuevo

El contenido de este campo se mantiene como privado y no se muestra públicamente.
  • Las direcciones de páginas web y de correo se convierten en enlaces automáticamente.
  • Allowed HTML tags: <a> <em> <strong> <cite> <code> <ul> <ol> <li> <dl> <dt> <dd>
  • Saltos automáticos de líneas y de párrafos.
  • You may use <swf file="song.mp3"> to display Flash files inline

Más información sobre opciones de formato

CAPTCHA
Esta pregunta busca probar si eres un visitante humano. Los spambots ya iniciaron su lata.
 

La ciencia por gusto

Ingeniería de enzimas

Puede que el ADN, con su forma de doble hélice, sea la molécula más bonita. Pero si se trata de hacer, no de lucir, las enzimas se llevan el primer premio. Estas pro...
» Leer más

A ciencia cierta

Voces imprescindibles

Hoy que inicia el debate sobre la reforma energética hay una voz imprescindible: la de los científicos. Sólo así se podrá mejorar la propuesta calderonista, sumamente l...
» Leer más

Punto flotante

Camarones mirones

Sabemos que nuestros sentidos no son iguales que los de nuestros compañeros de planeta: por ejemplo, los perros pueden escuchar silbatos ultrasónicos (ya no digamos los mu...
» Leer más