Sin plan ni tele
De la misma manera en que el nombramiento del director general del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología durante este gobierno se retrasó, el Plan Especial de Ciencia y Tecnología ha quedado relegado a un tercer plano.
Ya ha pasado más de un año y ese plan no ha visto la luz. Lo malo es que su ausencia ni siquiera repercute en el ámbito social del país y mucho menos en lo político. Es más, podrían pasar cuatro años más o todo el sexenio y nada ocurriría.
Esto muestra claramente que, por un lado, la ciencia y la tecnología no son prioridades para el gobierno, pero por otro, que a los investigadores tampoco les importa.
Lo relevante de todo este asunto del Plan Especial es que en él se fijan las prioridades del rumbo que tomará la política científica para los próximos años. La forma en que se ejercerán los recursos que aporta toda la sociedad a estas actividades.
El gobierno anterior, que representó un grave retroceso para la ciencia mexicana, se fijó metas inalcanzables, de las cuales pocas cumplió y ahora se corre el riesgo de cometer el mismo error.
Un ligero avance ha ocurrido, pues se incrementó el presupuesto para este año aunque no se mejoró la forma de ejercer esos recursos, para lo cual es fundamental un programa de gobierno. Pero lo más seguro es que se trate de un cúmulo de simples promesas imposibles. Espero equivocarme.
Divulgación televisiva
La nueva dirección de Canal 11, que recayó en el cineasta Fernando Sariñana, ha tomado la decisión de poner fin a la producción del único programa de divulgación de la ciencia en la televisión abierta mexicana. Luego de transmitirse durante más de 10 años, primero como Fórmula politécnica y luego como In vitro, ha sido cancelado por motivos poco claros.
En nuestro país no existen muchos espacios dedicados a divulgar la ciencia en los medios de comunicación, pero donde escasean particularmente es en la televisión mexicana, inundada de telebasura.
In vitro ha demostrado ser un sólido proyecto, y a nivel internacional hay ejemplos notables de que estos programas pueden ser exitosos y rentables.
La ciencia y la tecnología son temas que despiertan cada vez mayor interés de la sociedad; lamentablemente, con relativa frecuencia, el analfabetismo científico de muchos actores del ámbito cultural les hace pensar que se trata de actividades ajenas a la cultura. Pero sin ciencia no hay cultura posible. ¿Sabrán esto en el canal cultural más importante de México?
Así que a inicios de 2008 la ciencia mexicana sigue sin plan y ahora sin tele.
Arturo Barba
12/02/2008





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