Para emular a Spiderman
En la primera de las tres películas de Spiderman, el Hombre Araña, hay una escena en la que Peter Parker, feliz ante las consecuencias del piquete de una araña radiactiva (!), asciende pegado al muro de un edificio. Un acercamiento explica la razón: de sus dedos salen unos como pelillos que sin duda son responsables de su mágica adherencia a los muros. Guau.
Nadie explica luego cómo es que estas maravillosas propiedades pasan de sus dedos a su traje, supuestamente fabricado por él mismo, de modo que uno sólo puede suponer que también se le comunicaron las dotes tejedoras de la arácnida que lo picó.
Felizmente la ciencia ya se está acercando a resolver esta pequeña mácula en la saga del arácnido, y son científicos italianos, del Politécnico de Turín, los que quieren hacer un traje del Hombre Araña a base de un supervelcro hecho con nanotubos de carbono.
Debemos a la prosa impecable de The Guardian el recuento de una nota que lleva ya varias versiones pero basada siempre en el mismo principio. Y es que no están ustedes para saberlo ni yo para contarlo, pero el misterio de la adherencia de geckos y arañas no es que los pelillos de sus patas generen fricción contra casi cualquier superficie. El secreto reside en unas tenues fuerzas llamadas de Van der Waals, que se vuelven importantes dada la cantidad de pelillos que hay en las patas de esta fauna trepadora.
Nicola Pugno, jefe del equipo de científicos de Turín, admite que, caramba, todavía deben resolverse muchos problemas antes de que sea posible fabricar un traje del Hombre Araña, pero como es muy optimista, piensa que “podría pasar poco tiempo antes de que veamos a personas trepando el edificio Empire State sin otra cosa que zapatos y guantes pegajosos para soportarlos”.
En Inglaterra, la compañía BAE Systems anda bastante adelantada en el proceso, y desde el año pasado anunció que estaba trabajando en un tejido que, quizá previsiblemente, se llamaría Gecko Sintético.
Esta tela maravillosa estaría recubierta por incontables nanotubos de carbono, literalmente microscópicos, que permitirían una adhesión muy sólida a casi cualquier superficie, pero también un fácil desprendimiento, para no caer en las caricaturas en las que, siguiendo el arquetipo faustiano, el héroe se queda pegado.
Horacio Salazar
29/08/2007





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