Cambio climático
Aunque la mayoría de científicos y gobiernos lo sabía y la población mundial lo padece desde hace años, la presentación en París del Resumen para Responsables de Políticas del Grupo de Trabajo I del Panel Intergubernamental para el Cambio Climático establece una certeza de 90 por ciento sobre la influencia humana en el cambio climático.
No hay de otra, el hombre es la causa de los cambios que se observan en el calentamiento global; ésta es la conclusión principal obtenida a partir de miles de investigaciones realizadas en los últimos años.
De acuerdo con un resumen de la doctora Graciela Binimelis, del Centro de Ciencias de la Atmósfera de la UNAM, quien es una de las pocas personas latinoamericanas que han estado involucradas en los estudios del Panel, éstos son otros puntos que refuerzan las conclusiones:
- Las emisiones de gases de efecto invernadero han continuado de tal manera que las concentraciones de bióxido de carbono, metano y óxido nitroso se encuentran muy por encima de valores observados en los últimos 650,000 años.
- El aumento de la temperatura media del planeta registrado desde mediados del siglo XX es "muy probablemente" una consecuencia del aumento de los gases de efecto invernadero emitidos por el hombre.
- Es "muy improbable" que el calentamiento observado en la atmósfera, en los océanos y en la disminución de glaciares en los últimos 50 años se deban a causas naturales.
- Once de los últimos 12 años ocupan los primeros puestos en la lista de años más calientes desde 1850.
- El calentamiento observado se aceleró en los últimos años: 0.74 grados centígrados en los últimos 100 años (1906-2005).
Además, con las emisiones producidas hasta ahora el calentamiento global y la elevación del nivel del mar continuarán hasta el próximo milenio.
Países como EU (que contribuye con el 25% de las emisiones), China e India no están dispuestos a acatar las reducciones.
En tanto, México requiere impulsar investigaciones sobre los efectos del calentamiento global; hace falta un gran programa y una estrategia nacional para contender con el problema. Ahora no se justificaría enfrentar el elevado costo de la omisión gubernamental.
Podríamos empezar por formar recursos humanos especializados, que implicaría una inversión mucho menor al elevado costo de las pensiones de ex presidentes o de las prestaciones de secretarios de Estado.
Arturo Barba
13/02/2007





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