Redistribución del trabajo
Poco a poco, el mundo se encamina a ser un mundo de viejitos. Personalmente la situación me preocupa porque me encamino a paso veloz hacia las filas de quienes son considerados poco menos que inútiles.
Para desgracia de nuestras civilizaciones, estamos muy lejos del respeto confuciano a los mayores, y es de lo más común que haya por la tercera edad, ancianidad o como quiera que se le llame, una condescendencia políticamente correcta, cuando no un desdén nacido del músculo juvenil e ignorante.
El Centro Rostock para el Estudio del Cambio Demográfico ha publicado en Science un estudio según el cual, ante la transición demográfica (menos jóvenes, más viejos) visible en todas las sociedades solventes, es necesario hacer una redistribución del trabajo.
¿Cómo está repartido el trabajo hoy día? En general, y con las excepciones lamentables del trabajo infantil y otras formas de explotación, se supone que a cierta edad una persona entra en el mercado laboral, trabaja durante unas décadas y luego se jubila, para ceder el paso a personas más jóvenes.
Pero las mejoras en salud han extendido la esperanza de vida en todas partes, de modo que las pirámides demográficas, otrora anchas en la base y angostas en la punta (más parecidas a pinos) empiezan poco a poco a ponerse de cabeza.
Los países occidentales tendrán en los próximos años poblaciones de más edad que seguirán sintiéndose llenas de energía pero que, de no planearse cambios apropiados, serán echadas del mercado laboral.
Según James Waupel, director del Instituto Max Planck para Investigación Demográfica, en 20 años las horas trabajadas per cápita se habrán reducido un ocho por ciento, y gracias a las mejoras en productividad, se podrán mantener o mejorar los estándares de vida. Pero el trabajo estará distribuido de manera peor, y mucha gente no trabajará nada.
Lo que sugieren los expertos en demografía es encontrar medios para redistribuir cargas de trabajo entre distintos grupos de edad., no por capricho, sino por "necesidad económica".
Reacomodar la estructura social para que las personas mayores puedan trabajar dará a los mercados una valiosa carga de experiencia, y también permitirá que la gente en la flor de la vida pueda darse el tiempo para vivirla mejor.
Horacio Salazar
06/07/2006





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