Evolución diferenciada
Cemex tiene muchos años produciendo unos libros que son auténticas joyas, libros en los que se analiza la diversidad biológica y que atestiguan los tesoros de vida que están distribuidos en nuestro planeta desde los desiertos hasta las sabanas, en las montañas y en los ríos, en los océanos y en las selvas y manglares.
Y algo que es visible en esos libros es que aunque riquezas hay en todas partes, la biodiversidad explota en los trópicos: hay más especies y más variedades cerca del ecuador que de los casquetes polares.
Francois Balloux, genetista de Cambridge (la inglesa), lo explica así: "la biodiversidad siempre es mucho mayor en los trópicos. Entre más te acerques al ecuador, más especies hay, y esto es cierto para virus, bacterias, plantas, mamíferos, todos".
¿A qué se debe lo anterior? Yo no lo sabía, pero resulta que esto era un misterio biológico que no había sido resuelto aún. Y parece que ya se encontró la respuesta, o al menos parte de ella.
El protagonista de la historia es Shane Wright, genetista de plantas que trabaja en la Universidad de Auckland, en Australia, quien formuló una serie de hipótesis (en plantas, por supuesto) y llegó a una conclusión: la evolución procede con más rapidez en los trópicos.
En efecto, si, como dice la canción, en el mar la vida es más sabrosa, todo parece indicar que en el calor la vida es más acelerada. Las altas temperaturas se traducen en metabolismos más acelerados (y por tanto en una cantidad mayor de mutaciones) pero también en ciclos reproductivos más cortos, de modo que los legados genéticos se transmiten más pronto a la siguiente generación.
Wright estudió plantas muy emparentadas, digamos "primas", que vivían en distintas latitudes: unas cerca del ecuador, otras en latitudes más templadas. Y lo que halló fue que, en promedio, las plantas tropicales evolucionan al doble del ritmo de evolución de las plantas templadas.
Un caso extremo fue el de una planta que en su versión ecuatorial evolucionó a un ritmo 13 veces superior al de su "prima" templada. La respuesta al enigma sería, entonces, que si la franja ecuatorial tiene la parte del león en número de especies, ello se debe a que los organismos, en respuesta al calor, aceleran su metabolismo y se reproducen más rápido.
Esta es una idea simple que sin embargo tendrá importantes repercusiones y consecuencias.
Horacio Salazar
03/05/2006





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