Zancudos vs el dengue
Cada año, el virus del dengue, transmitido a través del piquete de zancudos Aedes aegypti, infecta a 50 millones de personas en todo el mundo. Esto causa toda clase de molestias e incluso su dosis de fatalidades (unas 20 mil), de modo que cualquier herramienta capaz de luchar contra el virus es bienvenida.
Un equipo de investigadores de la Universidad de California en Irvine logró una herramienta particularmente especial. En una jugada que equivale a darle al virus una sopa de su propio chocolate, los científicos usaron ingeniería genética para modificar zancudos, a fin de hacerlos resistentes contra la cepa más común del virus del dengue.
La estrategia usada nos permite entrever la sofisticación de la ciencia actual. Resulta que el virus, que posee una sola fibra de material genético, tiene un talón de Aquiles: cuando se replica, durante un breve tiempo dispone de dos fibras. Aquí entra en acción una proteína especial.
Dicha proteína se llama dicer-2, y tiene la característica de no poder actuar contra ARN de fibra simple pero sí contra el ARN de fibra doble: en cuanto lo detecta, ¡snip snap!, lo corta en pedazos y lo vuelve inútil. ¡Ñaca, ñaca!
De forma natural, el proceso de degradación del ARN viral ocurre después de que el virus se replicó y transmitió: después de atole. Lo que hicieron los científicos fue duplicar un pedazo del ARN del virus, producir complementos e inyectárselos a embriones de zancudo.
¿Qué ocurre en los zancudos si les cae el virus? El ARN complementario de inmediato se pega a las partes del ARN viral a las que complementa; dicer-2 detecta la doble fibra y ¡snip snap! Adiós ARN: el virus no se puede duplicar. Los zancudos que sobrevivieron a la inyección de ARN complementario permanecieron fértiles y podían reproducirse. Sus descendientes tenían también los segmentos de ARN y eran altamente resistentes a la infección por el virus del dengue.
En otras palabras, la útil modificación genética había pasado a las generaciones subsecuentes de zancudos. El paso siguiente es usar poblaciones de los zancudos modificados como caballos de Troya. Esencialmente, hay que buscar el modo de reemplazar las poblaciones naturales con estas poblaciones resistentes. Esto, por supuesto, se hará con las debidas precauciones y siguiendo los protocolos correspondientes.
Horacio Salazar
09/03/2006





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