Del verbo divulgar
¿Cuál es el sentido de la divulgación de la ciencia? ¿Por qué esforzarse por poner al alcance del público novedades, complejidades, riesgos, amenazas, promesas y demás cuestiones del quehacer científico? Todo aquel que viste la cachucha de divulgador de la ciencia tiene su propia razón, y quisiera comentar aquí las razones que tuvo el desaparecido astrónomo Carl Sagan.
En su espléndido volumen El mundo y sus demonios, Sagan explicó que para él hay cuatro razones que justifican el afán divulgativo.
Razón # 1. La ciencia ofrece un atajo para salir del atraso histórico. De acuerdo con Sagan, muchas personas en muchos países entienden este argumento, y por ello las universidades de ciencias e ingenierías de Estados Unidos tienen a tantos estudiantes extranjeros. "El corolario, que a veces no se llega a captar en Estados Unidos, es que abandonar la ciencia es el camino de regreso a la pobreza y el atraso", apuntó el astrónomo de Cornell.
Tengo dos apuntes. Para empezar, esta es una razón que los científicos mexicanos han querido vender en cuarenta y siete versiones a la clase política, a la fecha con pocos resultados. Como el perro políglota que podría decir "¡Miau!", los científicos deben aprender a hablar en el lenguaje que entienden los políticos. El segundo apunte es que si Sagan hubiera vivido para ver la implacable marcha de las derechas intransigentes en Estados Unidos, se volvería a morir.
Razón # 2. La ciencia es un sistema de alarma que nos alerta contra el riesgo tecnológico. En otras palabras, Sagan piensa que la ciencia es una aliada de la sociedad que se vigila a sí misma.
Me parece una razón débil. Recuerdo que cuando se hicieron las reuniones de Asilomar, California, para discutir los límites bajo los cuales operaría la biología molecular, algunos críticos resoplaron diciendo que aquello era poner la Iglesia en manos de Lutero. Si la población no confía en la ciencia, ¿por qué habría de confiar en que le servirá para precaverse contra sus propios excesos?
Razón # 3. La ciencia nos enseña los aspectos más profundos de orígenes, naturalezas y destinos. "A la larga", escribió Sagan, "el mayor don de la ciencia puede ser enseñarnos algo, de un modo que ningún otro empeño ha sido capaz de hacer, sobre nuestro contexto cósmico, sobre dónde, cuándo y quiénes somos".
Esta me parece la razón más importante. Más allá de su relevancia para el desarrollo, de su función vigilante o de cualquier valor instrumental, para mí la ciencia es la maravilla que nos permite asomarnos al universo con la idea de que es posible conocerlo.
No nos dice todo (no puede ni debe): sólo lo bastante para que le tengamos respeto. Por lo mismo, debe ir acompañada de una tonelada de humildad, y ser atemperada por aprendizajes que permitan la convivencia en sociedad y la posibilidad de pensar y sentir la trascendencia.
Razón # 4. La ciencia y la democracia tienen valores concordantes y en muchos casos indistinguibles. Creo que también aquí Sagan se dejó llevar por cierta ingenuidad y wishful thinking. La democracia es una abstracción útil que no existe en estado perfecto; lo mismo la ciencia: después de todo, ambas son instituciones humanas. Pero en una el valor máximo es el consenso, mientras que en otra el valor esencial es la fidelidad a la realidad.
En pocas palabras, me quedo con la tercera razón. Para mí, con ella basta para justificar el valor de la divulgación.
Horacio Salazar
10/12/2005





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