Focos de creatividad
Hace algunos meses comenté en este espacio el argumento de El mundo es plano, un libro de Thomas Friedman (The New York Times). Dicho argumento se puede resumir en lo siguiente: las tecnologías han aplanado el ámbito de la competencia a escala global, así que es posible para un chino, un indio y por supuesto un mexicano competir globalmente sin dejar el terruño. En palabras de Friedman, "ya no tienes que emigrar para poder innovar".
Veamos ahora otro punto de vista. En esta esquina está Richard Florida, poseedor de la cátedra Hirst en la Universidad George Mason, y autor de La fuga de la clase creativa. Lo que Florida argumenta es que, si bien la imagen de Friedman es seductora y tiene mucho de cierta, el mundo real no es plano sino espinoso.
En concreto, lo que Florida dice es que en los parámetros que importan, como innovación o prosperidad, el mundo está lejisísimos de ser plano: está más bien lleno de picos donde la innovación y la prosperidad se concentran, picos en donde reside la clase creativa de la que habla, un grupo compuesto por 150 millones de personas (el 2.5 por ciento de la población) que participan en el mercado mundial de talentos y gracias a su movilidad pueden permitirse viajar adonde se les antoje.
¿Se quedan esos pocos creativos en su tierra, para innovar desde ahí? La verdad es que no. Se van adonde encuentran condiciones para que su talento florezca, a focos de creatividad en los que hay un marco que potencia sus esfuerzos y genera dosis increíbles de innovación y prosperidad.
Florida se asoció con algunos geógrafos y otras personas para construir un Índice de la Creatividad Global, y mapearon así distintos modos de concentración de la gente. Si se ponen en un mapa las poblaciones de las ciudades, por ejemplo, el mapa se llena de picos en el sudeste asiático; si se mapea el uso de electricidad (que se puede ver en los mapas nocturnos de la Tierra), los focos cambian: dominan el escenario Estados Unidos, Europa, los Tigres Asiáticos.
¿Qué pasa si se grafica en el mismo mapa el número de patentes concedidas en Estados Unidos? Los picos se concentran intensamente en una docena de ciudades o zonas metropolitanas del mundo: Londres, Nueva York, París, Tokio, Hong Kong, Singapur, Chicago, Los Ángeles, San Francisco... Estas ciudades no son sólo urbes cosmopolitas: son focos de creatividad, innovación y prosperidad.
¿Qué le parecería tener unos cuantos de esos focos en México? Sería ideal, ¿verdad? Ahora sólo falta saber lo que se necesita para crear dichos focos, y Florida nos ha ahorrado el trabajo, pues en su libro dice que los focos de creatividad se caracterizan por cumplir con tres "T": tecnología, talento y tolerancia.
Los focos creativos de mundo son ciudades que le han apostado a la tecnología y que atraen mucho talento, pero lo hacen gracias a su tolerancia verdaderamente moderna. "Mi investigación", escribió Florida en New Scientist, "ha encontrada altas tasas de correlación entre, por una parte, la apertura de una ciudad a los inmigrantes, su falta de segregación racial y étnica, su aceptación de poblaciones gays y lesbianas y su entusiasmo por los artistas y, por la otra parte, su capacidad para atraer clusters de creatividad científica y tecnológica y de convertirlos en riqueza económica".
La receta, pues, parece clara. Su aplicación, me temo, podría costarnos décadas si seguimos estirando cada quien por su lado.
Horacio Salazar
03/12/2005





Enviar un comentario nuevo